CIUDAD DEL VATICANO (CNS) -- Devastar la tierra y crear injusticias ambientales no es lo que Dios tenía en mente cuando confió la creación a la humanidad, afirmó el Papa León XIV.
De hecho, seguir las enseñanzas del Papa Francisco sobre ecología integral debe aceptarse como el "camino a seguir", afirmó el Papa León en su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de 2025.
"La propia naturaleza se convierte a veces en un instrumento de intercambio, en un bien que se negocia para obtener ventajas económicas o políticas. En estas dinámicas, la creación se transforma en un campo de batalla por el control de los recursos vitales", escribió el pontífice.
"Como lo demuestran las zonas agrícolas y los bosques que se han vuelto peligrosos debido a las minas, la política de la 'tierra arrasada', los conflictos que se desatan en torno a las fuentes de agua, la distribución desigual de las materias primas, que penaliza a las poblaciones más débiles y socava su propia estabilidad social", son algunas de las muchas heridas infligidas a la creación y "son consecuencia del pecado", escribió.
"Sin duda, esto no es lo que Dios tenía en mente cuando confió la Tierra al hombre creado a su imagen", escribió en su mensaje, que fue publicado por el Vaticano el 2 de julio.
La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará el 1 de septiembre, marca el inicio del Tiempo Ecuménico de la Creación. Este periodo concluye el 4 de octubre con la festividad de San Francisco de Asís, patrono de la ecología.
La destrucción de la naturaleza no afecta a todos por igual, escribió. "Pisotear la justicia y la paz significa afectar sobre todo a los más pobres, a los marginados, a los excluidos. En este contexto, es emblemático el sufrimiento de las comunidades indígenas".
"La Biblia no promueve 'el dominio despótico del ser humano sobre lo creado'", escribió el Santo Padre. Al contrario, los textos bíblicos implican "una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza".
La justicia ambiental, escribió, "ya no puede considerarse un concepto abstracto o un objetivo lejano" e implica "una necesidad urgente que va más allá de la simple protección del medio ambiente".
"Se trata de una cuestión de justicia social, económica y antropológica", escribió. "Para los creyentes, además, es una exigencia teológica que, para los cristianos, tiene el rostro de Jesucristo, en quien todo ha sido creado y redimido".
"En un mundo en el que los más frágiles son los primeros en sufrir los efectos devastadores del cambio climático, la deforestación y la contaminación, el cuidado de la creación se convierte en una cuestión de fe y de humanidad", escribió el Papa León.
"Es hora de pasar de las palabras a los hechos", escribió.
La encíclica del Papa Francisco, "Laudato Si', ha acompañado a la Iglesia católica y a muchas personas de buena voluntad durante diez años. Que siga inspirándonos y que la ecología integral sea cada vez más elegida y compartida como camino a seguir", escribió.