Por Carol Glatz, Catholic News Service
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) -- Las enseñanzas del Concilio Vaticano II siguen siendo "la estrella polar" que la Iglesia Católica debe seguir, afirmó el Papa León XIV.
Releer todas las enseñanzas de este concilio "se trata de una ocasión valiosa para redescubrir la belleza y la importancia de este evento eclesial", dijo el 7 de enero, ya que su labor sigue siendo "también para nosotros, hoy, un criterio de orientación".
"Todavía debemos realizar más plenamente la reforma eclesial en clave ministerial y, delante de los desafíos actuales, estamos llamados a seguir siendo atentos intérpretes de los signos de los tiempos, alegres anunciadores del Evangelio, valientes testigos de justicia y de paz", afirmó.
Dirigiéndose a los visitantes reunidos en la Sala de Audiencias Pablo VI para su audiencia general, el Papa dijo que, con la conclusión del Año Santo el 6 de enero, comenzaba una nueva serie de catequesis dedicadas al Concilio Vaticano II.
El concilio, que se reunió en cuatro sesiones entre 1962 y 1965, produjo 16 documentos que abordaban todo tipo de temas, desde la liturgia hasta las Escrituras, pasando por la actividad misionera, el ecumenismo y las relaciones interreligiosas, y las funciones del clero y los laicos y la libertad religiosa.
"El Concilio Vaticano II ha redescubierto el rostro de Dios como Padre que, en Cristo, nos llama a ser sus hijos", dijo el Papa en su catequesis.
El concilio consideró a la Iglesia Católica "como misterio de comunión y sacramento de unidad entre Dios y su pueblo; ha iniciado una importante reforma litúrgica poniendo en el centro el misterio de la salvación y la participación activa y consciente de todo el Pueblo de Dios", dijo.
"Al mismo tiempo, nos ha ayudado a abrirnos al mundo y a acoger los cambios y los desafíos de la época moderna en el diálogo y en la corresponsabilidad, como una Iglesia que desea abrir los brazos hacia la humanidad, hacerse eco de las esperanzas y de las angustias de los pueblos y colaborar en la construcción de una sociedad más justa y más fraterna", afirmó.
Durante más de seis décadas, los papas han subrayado repetidamente la importancia del Vaticano II, sus enseñanzas y su plena aplicación.
Sin embargo, dado que el concilio se celebró hace tanto tiempo, eso significa que "la generación de Obispos, teólogos y creyentes del Vaticano II hoy ya no están", dijo el Papa León, quien tenía 10 años cuando el concilio terminó en diciembre de 1965.
"Será importante conocerlo nuevamente de cerca, y hacerlo no a través ‘de oídas’ o de interpretaciones que se han dado, sino releyendo sus Documentos y reflexionando sobre su contenido", añadió el Papa.
"De hecho, se trata del Magisterio que constituye todavía hoy la estrella polar del camino de la Iglesia", afirmó.