CIUDAD DEL VATICANO (CNS) -- El Papa León XIV hizo un fuerte llamamiento a Israel y Hamás para que pongan fin a la violencia que ha causado "tanto terror, destrucción y muerte".
"Ruego que se libere a todos los rehenes, se alcance un alto el fuego permanente, se facilite la entrada segura de la ayuda humanitaria y se respete íntegramente el derecho humanitario", declaró el Papa al final de su audiencia general semanal del 27 de agosto.
Sin mencionar a Israel, el Papa León especificó que pedía el pleno cumplimiento de "la obligación de proteger a los civiles y la prohibición del castigo colectivo, del uso indiscriminado de la fuerza y del desplazamiento forzoso de la población".
El Papa afirmó respaldar la declaración del 26 de agosto del cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, y del patriarca Teófilos III, patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén, en la que piden el fin de "esta espiral de violencia, el fin de la guerra y la prioridad del bien común".
Los dos patriarcas, que tienen parroquias en la ciudad de Gaza que albergan a desplazados, afirmaron: "Parece que el anuncio del gobierno israelí de que 'las puertas del infierno se abrirán' está adquiriendo formas trágicas" a medida que se intensifica la campaña militar israelí contra Hamás.
Los medios locales informaron que Israel quiere que los civiles de la ciudad de Gaza, incluidos los cientos de personas que se encuentran en el complejo greco-ortodoxo de San Porfirio y en el complejo católico de la Sagrada Familia, evacuen al sur de Gaza.
Sin embargo, "entre quienes han buscado refugio dentro de los muros de los complejos, muchos están debilitados y desnutridos debido a las penurias de los últimos meses", escribieron los patriarcas. “Abandonar la ciudad de Gaza e intentar huir hacia el sur sería nada menos que una sentencia de muerte. Por esta razón, el clero y las monjas han decidido quedarse y continuar cuidando de todos los que estarán en los complejos".
Orando por la conversión de los corazones y por la paz, los patriarcas dijeron: "Ya ha habido demasiada devastación en los territorios palestinos y en la vida de la gente. No hay razón para justificar mantener a los civiles como prisioneros y rehenes en condiciones dramáticas. Es hora de la sanación de las familias que han sufrido tanto en todas las partes".
El Papa León finalizó la audiencia pidiendo a "María, Reina de la paz, fuente de consuelo y esperanza", para que su intercesión "obtenga la reconciliación y la paz en esa tierra tan querida por todos".