ROMA (OSV News) -- El Papa León XIV exhortó a los líderes cristianos a seguir el ejemplo de "gigantes del espíritu" como San Felipe Neri, San Ignacio de Loyola y San Agustín como modelos para la formación en la fe.
En su intervención ante el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida del Vaticano el 6 de febrero, el Papa destacó que los formadores cristianos deben fomentar "caminos de vida constantes, atractivos y personales, que conduzcan al Bautismo y a los Sacramentos, o a su redescubrimiento, porque sin ellos no hay vida cristiana".
El "arte" de la formación cristiana requiere "paciencia, escucha, acompañamiento y verificación", dijo el Papa León, subrayando que "no puede prescindir de la experiencia y la compañía de quienes lo han vivido".
El Papa citó el tratado de San Agustín "De Catechizandis Rudibus" ("La catequesis de los principiantes") como fuente de indicaciones que "siguen siendo útiles y valiosas hasta el día de hoy".
También señaló el ejemplo de santos posteriores, como el italiano San Juan Leonardi, del siglo XVI, el español San José Calasanz, del siglo XVII, y el italiano San Gaspar del Bufalo, del siglo XIX.
"No podemos detenernos en transmitir una doctrina, una observancia, una ética, sino que estamos llamados a compartir lo que vivimos con generosidad, amor sincero por las almas, disponibilidad a sufrir por los demás y dedicación sin reservas, como padres que se sacrifican por los hijos", afirmó.
"Del mismo modo que la vida humana se transmite gracias al amor de un hombre y una mujer, así la vida cristiana es vehiculada por el amor de una comunidad", añadió.
El discurso del Papa en la Sala Clementina del Palacio Apostólico se produjo en el último día de la asamblea plenaria de tres días del dicasterio, centrada en la formación cristiana.
Este año, la Prefectura de la Casa Pontificia estableció nuevas normas para la reunión del Papa con los miembros del dicasterio.
Los participantes en la reunión plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida dijeron a OSV News que durante el pontificado del Papa Francisco "siempre fue bienvenido" llevar a los hijos y cónyuges, y que el Papa los bendecía y saludaba a las familias al completo cada año.
Aunque el cardenal Kevin Farrell, prefecto del dicasterio, se ha mostrado "muy favorable" a que las normas de la reunión sigan siendo las mismas, la prefectura ha declarado que en 2026 no será posible llevar a las familias a la audiencia.
"No somos un dicasterio como los demás", declaró a OSV News uno de los participantes en la reunión plenaria.
"Las familias y los niños son nuestra identidad", afirmó esta persona, que no quiso revelar su nombre.
"Así es como vivimos, y cuando trabajamos para la Santa Sede, también sacrificamos a nuestros hijos de alguna manera, por lo que queremos que se nos considere laicos de acuerdo con la perspectiva del Concilio Vaticano II", indicó el participante, con la esperanza de que en los próximos años se recupere el ambiente familiar de la reunión.
Durante la asamblea plenaria del dicasterio, celebrada en la Curia General de los Jesuitas en Roma, los participantes debatieron sobre la organización de la Jornada Mundial de la Juventud 2027 en Seúl, Corea del Sur, así como del Encuentro Mundial de las Familias 2028 y la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores 2026.
El cardenal Farrell declaró ante la plenaria que el Papa León había expresado su esperanza de que estos encuentros mundiales "puedan ser evangélicamente más efectivos, tocar los corazones de la gente, transmitir la gracia y tener un impacto duradero en sus vidas", convirtiéndose en "auténticas experiencias de encuentro con Jesucristo".